Antes y después de cocinar la carne de cerdo, lava bien todos los utensilios,
recipientes, tablas para cortar y superficies de trabajo.
¿Cuál es el mejor método para guardar la carne de cerdo antes de cocinarla?
¿Y después de cocinarla?
La carne de cerdo cruda y fresca se puede refrigerar bien envolviéndola en
papel por cuatro o cinco días. La carne de cerdo cruda se puede congelar por un
mes. Una vez cocinada, los sobrantes se deben colocar en el refrigerador en un
transcurso de 1 a 2 horas de haberse servido. Colócalos en la parte más fría
del refrigerador donde puedes mantenerlos por 4-5 días. También puedes congelar
los sobrantes muy bien envueltos por hasta 3 meses.
¿Qué pasos puedo tomar para preparar la carne de modo seguro?
* Mantén limpia el área donde estés cocinando.
* Lava tus manos con agua y jabón antes y después de tocar productos cárnicos.
* Lava bien todos los utensilios, recipientes, tablas para cortar y superficies
de trabajo.
* Usa distintos platos para los alimentos crudos y los cocidos.
* Desecha los jugos donde se ha marinado la carne.
¿Puedo usar el microondas para descongelar o recalentar la carne de cerdo
que ha estado congelada?
El microondas y la carne de cerdo fresco hacen un muy buen dúo para preparar
deliciosos platillos. El cerdo se puede descongelar y cocinar de modo
conveniente y adecuado en el microondas. Es una magnífica idea el cocinar los
cortes con anticipación, rebanarlos en tajadas convenientes y congelarlos para
recalentarlos en el microondas en el transcurso de la semana. Pero al igual que
pasa con muchos otros alimentos, los métodos tradicionales de cocción permiten
obtener mejores resultados en cuanto a sabor y textura.
¿A qué temperatura debo cocinar la carne de cerdo?
La carne de cerdo es mejor cuando se cocina a fuego medio hasta una temperatura
interna de 160°F. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos
(U.S.D.A. por sus siglas en inglés), también recomienda una temperatura de
160°F. Utiliza un termómetro especial para carnes para saber cuándo la carne
está en su punto. Al asar un lomo, retíralo del horno cuando la temperatura
interna alcance los 155°F, y permite que el lomo repose por 10 minutos antes de
rebanarlo. La temperatura interna del lomo se eleva unos cinco grados después
de sacarlo del horno. Lo ideal es que tenga un toque rosado en el centro con el
fin de que esté tierno y jugoso.
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