Gracias en gran parte a los criadores de cerdo, los cerdos de hoy en día son más
magros y proveen a los consumidores una carne de calidad con un bajo contenido
en grasa.
La producción porcina y los cerdos en sí han evolucionado para satisfacer las
crecientes y cambiantes demandas del consumidor que exige una carne más
saludable y magra. Dato curioso: En 1937, gran parte del cerdo se usaba para
producir manteca. Hoy en día, la carne magra reemplaza una buena parte de esa
grasa.
El productor actual de carne de cerdo combina la genética con mejores técnicas
de producción y tecnología para suministrar la carne magra que el consumidor
demanda.
Seis de los
cortes de cerdo comunes son un 16 por ciento más magros que hace 15 años y la
grasa saturada ha sido reducida por un 27 por ciento.
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